Soñé un colectivo sin gloria
que usaba una máscara
y ocultaba la vergüenza.
Con siete años de cargos inventados,
decir "racha" es poner una excusa.
Aún no logro reducir los secuestros
a crónicas rojas de amor y venganza.
Desperté y un cancionero
me explicó que no soñaba.
Me consuela que algo queda,
aún cuando el mundo hubiese ensordecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario